SEGUNDA CARTA A SOR CARMEN DE LA CRUZ.

Profesó el 2 de abril de 1886. Fue Superiora de la casa de Mataró. Murió en la Casa madre.
Antequerana. Posiblemente a esto se deba que llevara la primera el nombre de la Madre Fundadora. Tenía dos hermanas más en la Congregación: Sor Matilde y Sor Purificación, y también un hermano sacerdote, don Manuel.
Creo que viene al caso una anécdota traída de la lejanía de la adolescencia allá por el año 21, con ocasión de una visita a las Hermanas de la Victoria.
Fue en la huerta una tarde de verano. Allí, delante del muro de la Escuela Seráfica, había una hermana regando las flores.
Se nos dijo: «Es la Madre Carmen —y bajito—: tiene un cáncer, está operada.» Creo que le faltaba un brazo.
El 2 de enero del año siguiente, 1922, la M. Carmen se fue a la Casa del Padre.
Benditos y alabados sean los SS. CC. de Jesús y María.
Antequera, 24 de abril de 1897.
Mi querida hija Sor Carmen en Jesús y María:
Ya hace muchos días deseaba escribirte para darte mis noticias, como deseas, de mi salud. Y te diré que, gracias a Dios, estoy mejor de la enfermedad que tengo en los riñones, que es lo peor que tengo. Me ha visto un médico muy bueno, no de los de aquí, y las medicinas que me ha mandado me están sentando muy bien; gracias a Dios estoy mejor.
Siento darte una mala noticia, pero para que lo encomiendes a Dios: ayer se enterró a tu tío Romualdo (que en paz descanse), le repitió la parálisis el Sábado Santo. Estaba aquí.
Como supongo te quedarás al frente de esa casa mientras la M. Luisa va al Capítulo, te encargo mucho el buen orden entre vosotras, y que procuréis vivir bien recogidas y dando muy buen ejemplo; pues desgraciadamente no tengo muy buenos antecedentes de esa casa, y comprendo que, aunque no lo manifiesten, no están muy contentos ni don Antonio ni doña Elisa; y sé algunas cosas aunque vosotras no me las decís, y por esto te encargo mucho cuidado, que no tengan nada que decir de vosotras, pues, según tengo entendido, están en ésa ahora don Antonio y doña Elisa. Que os portéis muy bien con ellos, que no tengan nada que decir de vosotras, y en la casa que haya mucho orden. No te apures por nada. Aunque ya he cumplido yo mis doce años y debe otra ocupar mi sitio, no por eso os apuréis. Yo siempre soy vuestra Madre y os querré lo mismo. Vosotras pedidle mucho al Señor que todo se haga como convenga mejor para gloria de Dios y bien de la Congregación.
A las hermanas que tengan ésta por suya y dales recuerdos a todas; y rogad mucho a Dios para que pueda hacer un buen viaje, que buen trabajo es teniendo, como tengo, los pies tan hinchados; pero confío en Dios, que de todo me sacará en paz, pues son de temer las subidas y bajadas de los trenes. A M. Luisa dile que no le escribo porque pronto, si Dios no dispone otra cosa, tendré el gusto de verla, y que si quiere algo, aunque ya creo está enterada de todo.
Os quiere y bendice tu Madre,
SOR CARMEN DEL NIÑO JESÚS.

Madre interesada por el bien de sus hijas y de las obras de la Congregación, da a Sor Carmen unos consejos para el bien de esta Comunidad de Santa María del Puig. En Julio haría cuatro años que cinco hermanas se establecieron en esta Comunidad de Esparraguera, en las faldas mismas de Montserrat; tenían a su cargo la educación de niños hasta los siete años y de niñas hasta completar la enseñanza elemental, así como una escuela nocturna en la Colonia de don Antonio Sedó y compañía. Este tipo de colonias abundan por Cataluña; en torno de una fábrica textil, establecida en el siglo pasado en los márgenes de los ríos Llobregat y Cardoner, construía el dueño una colonia, es decir, un pequeño pueblo que quedaba dirigido por él. La atención a las obreras e hijos de obreros tuvieron un interés primordial para la Madre. Este apostolado seguido en una colonia industrial necesitaba, pues, de una relación positiva y de testimonio con los mismos dueños.

Lo más importante es la referencia al Capítulo ya cercano, para cuyo resultado quiere que las hermanas tengan la serena disponibilidad que ella tiene y de antemano acepten lo que Dios quiera.
Como lo único que importa es la Voluntad de Dios, pide oraciones para que se haga en todo.