|
Madre
Carmen, eres un recuerdo del pasado
y un recuerdo para el futuro.
Ayúdame, Madre Carmen,
soy pobre de bondad.
Necesito que me guíes,
por un camino que me oriente.
Necesito una mano como bastón en mis actos.
Necesito un abrazo cálido al que poderme
agarrar.
No estamos solos, tú, Madre Carmen, nos
acompañarás.
|