«No desconfiemos jamás de la Providencia Divina»
Repetiría Madre Carmen, en numerosas ocasiones a lo largo de su vida.
El fruto de esa Providencia o de tu devoción y amor a Madre Carmen, pueden ser sencillas razones para que estés visitando esta página.
Desde aquí te invitamos a conocer a esta mujer que dedicará toda su vida a hacer siempre lo que «está de Dios». A sus labios asomará a lo largo de su andadura por los caminos nada fáciles que la Providencia le irá marcando la frase: ¡Dios lo quiere así!.
Madre Carmen estaba hecha para cosas grandes. Ejemplar en su infancia y juventud, ejemplarísima hasta el heroísmo como casada, resulta enormemente interesante como viuda que, sedienta de «absoluto», se da más plenamente a Dios y todavía tiene valor para preguntarle otra vez, ¿qué quieres que haga?
Y como si nada hubiera sucedido, como si todo hubiera sido fácil en la vida, con un dinamismo impropio de sus circunstancias, se enfrenta, como Fundadora, con la puesta en marcha de una nueva Congregación, las Franciscanas de los Sagrados Corazones
Niña y joven, casada, viuda y religiosa son las cuatro partes en las que hemos dividido la historia de una vida que bien merece ser conocida. En cada una de estas partes encontrarás un resumen de esa etapa de su vida, pero te ofrecemos la oportunidad de conocerla más a fondo visitando cada uno de sus enlaces.
¡Bendito sea el Señor que tanto nos quiere!